La Comunitat Valenciana, a la cola en empresas productoras de tecnología

Alicante, 13 de junio de 2023. Fundación LAB Mediterráneo, proyecto impulsado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), ha presentado hoy el informe La tecnología como motor de crecimiento, incluido en el programa de investigación que desarrolla junto al Ivie y cuyo objetivo es impulsar la economía del conocimiento en la Comunitat Valenciana. El acto, presidido por Héctor Dominguis, se ha celebrado hoy en Alicante, en el auditorio del Banco Sabadell.

Tras publicar dos informes sobre I+D e Innovación, este tercer documento analiza el papel de la tecnología como base del progreso económico y social y compara la situación de la Comunitat Valenciana con los países más desarrollados de Europa y las regiones líderes de España: Comunidad de Madrid, Cataluña y País Vasco. El documento ha sido elaborado por los investigadores del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) Javier Quesada y Matilde Mas, junto a los economistas, también del Ivie, Consuelo Mínguez y Juan Carlos Robledo.

La tecnología es el resultado de la combinación del capital y el trabajo. Por ello, el documento analiza los aspectos fundamentales relacionados con estos factores que contribuyen al crecimiento del PIB. En primer lugar, estudia la inversión y el capital en TIC e I+D. La Comunitat Valenciana se distingue del resto de países y autonomías por el elevado peso de los activos inmobiliarios, que representan casi el 90% del capital. Mientras que del 10% restante, los activos ligados a la economía del conocimiento, como las TIC y la I+D, suponen menos de un tercio, el menor porcentaje de los mercados estudiados, junto con Portugal e Italia.

Composición del capital. 2021 (porcentaje)

El menor esfuerzo inversor que realiza la Comunitat Valenciana (porcentaje de la inversión sobre el PIB), especialmente en TIC e I+D, explica esta composición del capital. El esfuerzo inversor en estos dos activos solo representa el 3,5% del PIB y, aunque ha caído el peso de la inversión en activos inmobiliarios, todavía se arrastran los efectos de la burbuja inmobiliaria en el capital.

El estudio presentado hoy también estudia la composición sectorial de la C. Valenciana y hace una clasificación en función de su grado de relación con las TIC: sectores productores de TIC, sectores intensivos en TIC y sectores menos intensivos en TIC. Los primeros son los que más pueden favorecer el desarrollo de la tecnología avanzada y el crecimiento económico. Sin embargo, la Comunitat Valenciana es en la que menos peso representan esos sectores productores de TIC. En concreto, solo aportan un 2,9% del PIB y un 1,9% del empleo en horas trabajadas.  Por el contrario, los sectores menos intensivos en el uso de las TIC suponen el 52,7% del PIB y el 47,2% del empleo. Los datos contrastan con los de la Comunidad de Madrid, donde los sectores tecnológicos representan el 11,2% en el PIB y el 7,7% de las horas trabajadas.

VAB y empleo según intensidad TIC. 2014-2020 (porcentaje)

Este es uno de los principales frenos al desarrollo tecnológico y al crecimiento de la región, ya que los sectores productores de TIC son los que más invierten en tecnología y son, además, los más productivos. Sin embargo, tal y como explican los autores del documento, para poder extraer todo el aprovechamiento de las TIC, estas tienen que ir acompañadas de inversiones complementarias en activos intangibles.

Tanto España como, especialmente, la Comunitat Valenciana, ocupan una posición rezagada en inversión en todos los tipos de activos intangibles: software, I+D, diseño, imagen de marca, capital humano y estructura organizativa. El esfuerzo inversor en el conjunto de intangibles se limita a un 7% sobre el PIB en la Comunitat, frente al 16,1% de Suecia o el 15,5% de Francia. Entre los intangibles, la mejora en la organización y el capital humano son determinantes críticos de la productividad.  La C. Valenciana es la que menos invierte en ambos y la que presenta niveles más bajos de productividad.

Esfuerzo inversor intangible (AI/PIB*). 2014, 2019 y 2020 (porcentaje)

El nivel educativo de la población es otro de los elementos fundamentales para extraer el máximo provecho de las TIC. Nuevamente, los datos no son favorables para la región, ya que el porcentaje de personas que solo acreditan hasta la formación obligatoria es el más alto de todos los analizados (42,2%), frente al 24,9% de la media de la UE. Además, la Comunitat presenta un menor peso de las ocupaciones consideradas de alta cualificación (32,8%), por debajo de la media nacional (35,6%) y lejos de la media de la UE (43,1%). Esto se traduce, a su vez, en un peso muy superior de la sobrecualificación, tanto en España, como en la Comunitat Valenciana. En la autonomía, el 37,4% de los ocupados con estudios superiores tienen un trabajo de nivel bajo y medio, y el 35,9% en España, frente al 22,2% de la UE.

Precisamente, en cuanto al capital humano, los autores del informe destacan también la reducción en el peso de los graduados STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en FP y grados universitarios, aunque se aprecia una tendencia al alza en los últimos datos de matriculaciones. Además, muestran una gran preocupación por la brecha de género que se observa en este tipo de titulaciones, que son las más adecuadas para preparar al capital humano dispuesto a impulsar el desarrollo tecnológico. Solo el 10,7% de las mujeres graduadas en el curso 2020/21 cursaron titulaciones STEM, frente al 43,1% de los hombres.

Además de plantear y analizar los retos que afronta la Comunitat Valenciana ante el necesario avance tecnológico, el informe plantea una serie de recomendaciones y propuestas de mejora específicas para las empresas.

Propuestas de mejora para las empresas

  • La especialización de la Comunitat Valenciana en sectores tradicionales menos intensivos en TIC no justifica la baja productividad. Se debe mejorar la eficiencia en todas las empresas y sectores, imitando a las regiones líderes.
  • Impulsar nuevas formas de financiación no bancaria para facilitar el crecimiento de los sectores productores de TIC. Además, estos sectores son los que más incentivan los estudios STEM lo que  favorece a todos los sectores productivos.
  • Integrar la innovación tecnológica como un instrumento estratégico de la empresa, dependiente de la dirección general.
  • Considerar la I+D+i y las TIC como una inversión y no como un gasto corriente, como ya hace la Contabilidad Nacional.
  • Digitalizar la empresa no solo con la adquisición de equipos sino complementarla con la inversión en intangibles, sobre todo aquellos enfocados a la transformación de procedimientos (innovación organizativa) y la formación específica de los trabajadores y cuadros directivos de la empresa. Actualmente no se acompaña la inversión en TIC con la del resto de intangibles.
  • Liderar e impulsar desde la dirección esta digitalización, para mejorar el conocimiento de las amenazas y las oportunidades tecnológicas y actuar en consecuencia.
  • Adoptar un horizonte de medio plazo para obtener y evaluar resultados de los proyectos tecnológicos y evitar que la impaciencia impida alcanzar el éxito.
  • Aceptar la posibilidad del fracaso en la innovación en tecnología.
  • Ofrecer plazas para estudiantes STEM (universitarios o FP’s) en prácticas y para que doctorandos realicen en la empresa su tesis doctoral.
  • Crear un departamento de I+D+i+TIC como servicio horizontal a los distintos departamentos de la empresa. Protegerlo y mantener al personal que acumula experiencia satisfactoria, incluso en situaciones adversas para la empresa.

Fundación LAB Mediterráneo

Fundación LAB Mediterráneo es un proyecto que nace desde AVE con la misión de posicionar a la Comunitat Valenciana como un referente nacional y europeo en emprendimiento, innovación, tecnología e investigación.

Para lograrlo, se ha fijado cinco objetivos: fomentar la creación y atracción de startups tecnológicas; trabajar para atraer empresas tecnológicas, nacionales e internacionales, para que se instalen en la Comunitat Valenciana y creen un ‘efecto tractor’; promover el apoyo a empresas de sectores no tecnológicos para acelerar su transformación digital; contribuir a incrementar la inversión privada en I+D+i; y ayudar a potenciar la investigación.

El Patronato de la Fundación está integrado por las siguientes entidades: Aceitunas Cazorla, Aquaservice/Plug and Play, AVE, Baleària, Banco Sabadell, Boluda Corporación Marítima, CaixaBank, Dacsa Group, Embutidos Martínez/KMZERO, GDES, Grupo Bertolín, Grupo Gimeno, Helados Estiu, Importaco, Lanzadera, Logifruit, Nunsys, Royo/ Invext, S2 Grupo, SPB/Cleanity TIBA/Romeu, Verne Technology Group y Zeus/Sesame.