XIV Congreso Nacional de la Empresa Familiar

El Instituto de la Empresa Familiar organiza la XIV edición del Congreso Nacional de Empresa Familiar que este año se celebrará en Valladolid del 23 al 25 de Octubre bajo el título «Empresa Familiar: pilar de crecimiento y empleo».

La inaguración prevista para el lunes 24 de Octubre será presidida por SS.AA.RR. los Príncipes de Asturias en el Centro Cultural Miguel Delibes.

El Congreso contará con personalidades del mundo empresarial y político como Isak Andic, José Manuel Lara, Alfonso Líbano, José Manuel Martínez, Helena Revodedo, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros.

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XIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar

El Instituto de la Empresa Familiar organiza en Santander el XIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar en colaboración con la Asociación Cántabra de Empresa Familiar (ACEFAM), el congreso incidirá este año en la gestión y en las estrategias que siguen las empresas ante retos como la globalización o la necesidad de diversificar productos y/o negocios, ha informado la organización en un comunicado.

La inauguración oficial tendrá lugar el día 25, en el Palacio de Festivales de Cantabria, y correrá a cargo del presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, y el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna. En el acto participarán el presidente de PricewaterhouseCoopers, Carlos Mas; el consejero delegado de Banesto, José García Cantera; y la presidenta de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar, María del Mar Gómez-Casuso.

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El Compromiso de la Familia Empresaria con la Empresa Familiar

El compromiso de la familia empresaria con la empresa familiar con el Dr. Tomás González Cruz,  Director de la Cátedra de Empresa Familiar de la Universidad de Valencia (Facultad de Economía).

Desde hace años, los especialistas en el estudio de la empresa familiar coinciden en señalar el compromiso de los miembros de la familia con la empresa como uno de los puntos fuertes de este tipo de organizaciones. Esta fortaleza se traduce en un conjunto de personas que comprometen su capital y su carrera profesional con el desarrollo de un proyecto empresarial.

Se afirma que esto explica porqué las empresas familiares son capaces de sobreponerse a crisis económicas y sobrevivir, innovar y agregar valor en sectores denominados maduros. Así, la familia proporciona a la empresa «capital paciente», lo que permite abordar proyectos en los que el retorno de la inversión se produce en el medio y largo plazo. Igualmente, la familia es una fuente de talento y fuerza de trabajo, ya que proporciona a la empresa directivos, técnicos, comerciales o simplemente trabajadores leales y comprometidos con el proyecto empresarial. Pero, ¿podemos suponer que todos los miembros de la familia muestran el mismo nivel de compromiso con la organización?, ¿el compromiso de los miembros de la familia con la empresa familiar es siempre y necesariamente positivo?

 El concepto de compromiso implica un «con qué», un «por qué» y unas «consecuencias». Respecto al «con qué», señalar que aquí nos referimos exclusivamente al compromiso del individuo con la organización. En cuanto a las «consecuencias», se ha comprobado que aquellos miembros de la familia que presentan mayores niveles de compromiso con la organización muestran deseos de permanecer en la propiedad, de desarrollar su carrera profesional en la empresa familiar, y se manifiestan satisfechos con el lugar que se les asigna dentro de la estructura de la organización empresarial. Sin embargo las mismas consecuencias −básicamente permanencia en la organización− pueden estar causadas por distintos tipos de compromiso organizativo, en la medida en que éste está asentado en diferentes razones y motivos: «por qués». Así podemos hablar de cinco tipos de compromiso, asentados en diferentes antecedentes y motivaciones. Cada uno de ellos dará lugar, en el medio y largo plazo, a conductas y actuaciones diferentes por parte de los miembros de la familia empresaria en términos de: comportamiento cooperativo en el desarrollo de procesos clave −por ejemplo la sucesión−; y de esfuerzo generoso y discrecional en pro de la consecución de la misión y la visión de la empresa familiar.

En primer lugar podemos hablar del «compromiso imperativo», aquél que se deriva de la falta de alternativas. En este caso, los miembros de la familia permanecen en la empresa porque perciben que no existe otra alternativa. Esto suele ocurrir en aquellos casos en los que los miembros de la familia propietaria, desde muy jóvenes, inician y desarrollan su carrera laboral en el seno de la empresa, lo que lleva a la hiper-especialización de sus conocimientos y habilidades y tiene como consecuencia la percepción individual de que las competencias desarrolladas son sólo valiosas en el seno de la empresa familiar. Igualmente, este tipo de compromiso se genera, por ejemplo, entre los herederos que para llegar a puestos de alta dirección saltan por encima de directivos no familiares mejor preparados. Esto suele generarles dudas a cerca de su valía real y sienten que sólo en la empresa familiar pueden ocupar cargos directivos, no habiendo otra alternativa profesional a ese nivel. Finalmente, también se produce cuando los miembros de la familia permanecen en la propiedad ante la imposibilidad de salir de la misma sin asumir altos costes. Las consecuencias son: elevados niveles de conflictividad entre los miembros de la familia, falta de espíritu emprendedor y trabajadores familiares sin las competencias necesarias para llevar adelante sus responsabilidades.

En segundo lugar tenemos el «compromiso calculado». En este caso los miembros de la familia permanecen en la empresa en la medida en la que ésta les ofrece unas recompensas económicas y sociales de las que no podrían disfrutar fuera de la empresa familiar. También se produce este tipo de compromiso cuando los miembros de la familia permanecen en la propiedad por el valor patrimonial y la rentabilidad de su participación. Algunas de las consecuencias de este tipo de compromiso son: retención dentro de la empresa de miembros de la familia a los que se remunera por encima de lo que el mercado pagaría por su talento; aparición acentuada de problemas de agencia; falta de cooperación en los procesos de cambio organizativo −especialmente en la sucesión−; ausencia de «capital paciente», lo que frena el desarrollo de proyectos de largo plazo o de retorno incierto.

En tercer lugar podemos señalar el «compromiso normativo». Es fruto de un imperativo social, consecuencia de la interiorización de normas adquiridas durante el proceso de socialización en el seno de la unidad familiar. Los miembros de la familia permanecen en la propiedad y/o trabajan en la empresa por el sentimiento de obligación hacia otros miembros de la familia. En estos casos tras el compromiso organizativo está la lealtad como valor central y supremo que rige la dinámica familiar. Este tipo de compromisos suelen aparecer en aquellas familias en las que, a lo largo de varias generaciones, se han institucionalizado una serie de normas no escritas respecto a cual debe ser el papel de cada miembro en razón de su género, orden de nacimiento o rama familiar. Suelen ser familias fuertemente cohesionadas en las que los roles de sus miembros están claramente marcados. Se sabe que en aquellas familias empresarias en las que predomina este tipo de compromiso es más fácil la comunicación abierta de los planes de sucesión por parte de la generación dominante. Sin embargo, los estudios demuestran que los miembros de la familia que permanecen en la empresa por sentimiento de obligación moral muestran mayores tasas de deseo de abandono de la empresa y menores niveles de esfuerzo discrecional.

En cuarto lugar encontramos el «compromiso afectivo». El individuo se siente emocionalmente ligado a la empresa como consecuencia de los sentimientos de felicidad, plenitud y autorrealización que siente al trabajar en esa organización. Este tipo de compromiso surge cuando la empresa familiar es capaz de ofrecer oportunidades de carrera que son interesantes para los miembros de la familia, posibilitando su autorrealización profesional y personal. Las consecuencias son altos niveles de esfuerzo discrecional, comportamiento emprendedor, orientación al crecimiento y desarrollo de la empresa familiar y compromiso con una misión y visión desafiantes.

En quinto y último lugar podemos hablar del «compromiso moral». En este caso los miembros de la familia empresaria se identifican con la misión y visión de la empresa, sobre todo, por el impacto que ésta tiene en el entorno en el que esta imbricada y por los efectos positivos que tiene su continuidad para los stakeholders. Cuando hay compromiso moral es fácil oír de boca de los miembros de la familia empresaria frases como: «Este es nuestro lugar en el mundo»; «Aquí podemos realizar lo que mejor sabemos hacer por la comunidad a la que pertenecemos».

Se trata pues de la identificación de un individuo −miembro de la familia− con la misión y visión de la empresa familiar, con su razón de ser. Las consecuencias son el deseo de permanecer y aportar lo mejor de ellos mismos, aunque la recompensa inmediata no sea la apetecida o sea escasa; el desarrollo de comportamientos cooperativos, constructivos y generosos durante los procesos de tránsito generacional; vocación de permanencia en la propiedad aún en situaciones difíciles; orientación al crecimiento y la creación de riqueza para todos los stakeholders.

Una vez descritos las cuatro clases de compromiso organizativo entre los miembros de la familia empresaria y la empresa familiar, cabe señalar que no podemos caer en la simplicidad de buscar o pretender alguna de estas clases de compromisos en estado puro. El compromiso organizativo es un concepto multidimensional que se asienta simultáneamente en diversas bases. Dicho de otro modo, una relación de compromiso sana y fructífera entre los miembros de la familia empresaria y la empresa familiar debe incorporar, en su justa medida, la dimensión de cálculo racional, afectiva y moral.

Volviendo al punto de partida, dado que el compromiso de la familia empresaria con la empresa familiar es una de las ventajas competitivas de este tipo de organización, es algo que no se puede dar por supuesto y que por tanto hay que generar, cuidar y proteger. En otras palabras, la familia empresaria tiene la responsabilidad de gestionar el compromiso de sus miembros con la empresa. Para ello es conveniente desarrollar contextos familiares y organizativos que fomenten el compromiso entendido como la identificación con un proyecto empresarial y sus finalidades, y en los que cada individuo del grupo familiar pueda ligarse libre y voluntariamente con el proyecto empresarial. Igualmente debería valorarse con sumo cuidado si las políticas que desde la empresa regulan la relación con los miembros de la familia propietaria están generando o destruyendo compromiso y de qué tipo. Finalmente si consideramos que el compromiso es un recurso clave que hay que desarrollar, es necesario establecer responsables de su gestión y mecanismos para evaluar periódicamente el nivel y tipo de compromiso de los miembros de la familia con la empresa familiar. Respecto a lo primero cada familia empresaria, en función de sus características, deberá establecer los foros y roles adecuados a su caso. En cuanto a lo segundo, en el ámbito académico se han desarrollado sistemas de evaluación de probada eficacia y sencilla aplicación que desde la Universidad queremos poner a disposición de la sociedad en general y del colectivo de empresas familiares en particular.

Seminario sobre Empresa Familiar organizado por AVE, EDEM e IVEFA

AVE, EDEM e IVEFA analizan las alternativas de financiación para la empresa familiar en la economía global

 

 

Estudiar las alternativas de financiación para las empresas familiares en el marco de la economía global es el principal objetivo del seminario ofrecido por la Cátedra de Empresa Familiar de la Universitat de València, AVE, EDEM e IVEFA.

 

 

La actividad se ha celebrado en la sede de la Fundación Universidad-Empresa de Valencia hoy miércoles, 16 de mayo y ha contado con una nutrida participación de miembros de familias empresarias, directivos, profesionales del mundo financiero y miembros de la comunidad universitaria (140 asistentes).

 

 

La sesión ha sido inaugurada por D. Mario Mariner, presidente del Grupo Mariner y de IVEFA, quién destacó la importancia de la colaboración entre las entidades empresariales, profesionales, académicas y la administración pública como uno de los pilares fundamentales para la consolidación y el crecimiento del tejido empresarial. Así mismo destacó la importancia del tema elegido como uno de los restos de futuro de las empresas familiares; D. Manuel Puchades presidente de EDIVAL y de la comisión de empresa familiar de AVE, expresó su satisfacción por la realización de una actividad conjunta entre IVEFA, EDEM, AVE y la Cátedra de Empresa Familiar para divulgación y formación en materia de empresa familiar y destacó la importancia de la correcta elección de estrategias financieras para no perder el tren del futuro; finalmente, D. Manuel Palma, presidente del Grupo Palma y de EDEM destacó la importancia de la formación para el desarrollo futuro de las empresas y la creación de riqueza.

 

 

A continuación intervinieron el director general del Institut Valencià de Finances, D. Enrique Pérez Boada, que presentó los instrumentos financieros que el IVF pone a disposición de las empresas familiares, y el director del Departamento de Finanzas Empresariales de la Universitat de València, D. Constantino José García, quien señaló la necesidad de adecuar las fuentes de financiación a la estrategia de la empresa y presentó algunas alternativas como: los préstamos participativos, el capital-riesgo o la bolsa.

 

 

Destacó en su intervención los beneficios que pueden obtener las empresas familiares, acudiendo a nuevas fórmulas de financiación, como: mejora de los sistemas de gestión, incremento de la capacidad para atraer capital y mayores tasas de crecimiento.

 

 

Posteriormente, se celebró una mesa redonda, moderada por D. Manuel Broseta, socio director de Broseta Abogados, en la que se expusieron las experiencias de tres empresas familiares que han optado por diferentes estrategias de financiación. D. Juan Manuel Baixauli, presidente del Grupo Gheisa, relató su experiencia de financiación a través del establecimiento de alianzas estratégicas. D. Alberto Giner, gerente de Franjuan explicó como su organización ha optado por el capital-riesgo como fórmula de financiación. Finalmente, D. Manuel Moreno, presidente del Grupo Natra reflexionó sobre las ventajas que le ha reportado a su empresa la captación de recursos a través de la bolsa.

 

 

La jornada finalizó con un interesante debate en el que los asistentes plantearon preguntas a los ponentes relacionadas con los criterios selección de alternativas financieras en determinados supuestos. Quedó patente la importancia de conocer y valorar adecuadamente las ventajas que ofrecen las diversas fórmulas de financiación, así como los beneficios que aportan a las empresas familiares el uso de fuentes de financiación ajena.

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