Las elecciones del 14 de marzo han definido un nuevo escenario político. Una nueva visión de cómo hacer las cosas se impone. No entenderlo ni asumirlo podría llevar a una espiral de confrontación y de frustración, que hoy más que nunca no nos podemos permitir los valencianos. El momento electoral ha pasado y lo que el pueblo soberano desea en estos momentos se ha puesto de relieve en la balanza de los votos. Es el momento de ponerse la ropa de trabajo y empezar a construir el futuro sobre nuevas bases, con responsabilidad para con la sociedad, con sentido práctico, sin dogmatismos y sumando fuerzas.
Pasadas las elecciones, que es el momento de los partidos, viene el momento de las instituciones, el de los acuerdos, las decisiones y la acción. En un sistema político-institucional con varios niveles de gobierno (europeo, nacional, autonómico y local), los recursos públicos puestos a trabajar en una región, así como la eficacia y la eficiencia de las políticas adoptadas, dependen del grado de coordinación entre las distintas instancias de gobierno; y la coordinación se sustenta en el diálogo y el acuerdo. Los que dialogan son representantes legítimos del pueblo situados en instituciones públicas, cuya misión es servir a los ciudadanos. El que España vaya a ser gobernada por un partido distinto al que gobierna en la Comunidad Valenciana, en modo alguno tiene que perjudicarnos a los valencianos si la razón social y el diálogo se imponen, como debe ser.
De lo que se trata ahora es de forjar la entente necesaria para que las capacidades de ambos niveles de gobierno y las de la sociedad valenciana como un todo se pongan a trabajar concertadamente para afrontar los retos más inmediatos y visibles que ante sí tiene la Comunidad Valenciana: La Copa América, la implantación de la alta velocidad entre Madrid y la Comunidad Valenciana y el Corredor Mediterráneo, resolver el problema del déficit hídrico, reforzar el sistema portuario de la Comunidad Valenciana, afrontar los problemas de los sectores industriales tradicionales, garantizar la sostenibilidad del sector turístico, abordar los problemas de integración social y laboral y la inmigración, etc. Todos estos problemas y retos hacen necesario un alto grado de comunicación que permita consensuar soluciones, para lo que en muchos casos resultará necesaria la participación de los gobiernos autonómicos vecinos.
Una estrategia que pudiera originar crispación y confrontación por razones de partido sería desastrosa para todos, pudiendo suponer pérdida de oportunidades, frustración y rechazo social frente a la clase política. Pero para avanzar por la senda de la concertación socio-política es necesario expulsar los prejuicios y la tentación de la posesión de la verdad. Empecemos por aquello en lo que coincidamos, dialoguemos y lleguemos a acuerdos. Recuperemos el auténtico sentido de la política: posibilismo, solución de conflictos y arte de la negociación.
Creo que todos estamos de acuerdo con los fines, con los retos antes enumerados; no obstante pueden existir algunas discrepancias en los medios. Reflexionemos, discutamos, busquemos el compromiso y resolvamos el problema con un amplio acuerdo; dicho acuerdo, debe ser comprometido y transparente de forma que se permita a los ciudadanos el realizar un seguimiento en el tiempo de su cumplimiento desde las perspectivas de lo cualitativo y de lo cuantitativo. Ante las nuevas decisiones políticas, que vendrán, ya sean del Gobierno de España o del de la Generalitat, es conveniente abogar siempre por aportaciones y soluciones alternativas y discutirlas con mente abierta y actitud constructiva.
Además, deben buscarse con las administraciones regionales vecinas vías de comunicación y diálogo, con imaginación y pulso firme. Ello resulta necesario porque compartimos con ellas intereses vitales para nuestro desarrollo y una puerta nunca debe cerrarse cuando impide recorrer otros caminos que nos permitirían avanzar.
El Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España están obligados a cooperar, aunque sean de distinto color político, para el bien de nuestra tierra. El PSPV-PSOE y el PPCV deben cumplir una importante labor en la creación de un proceso de diálogo constructivo y deben saber que la sociedad les pide ese compromiso. Tenemos la gran oportunidad de construir una nueva cultura política que incrementaría no sólo la transparencia, sino las competencias y capacidad de afrontar organizadamente proyectos ambiciosos, base de un futuro prometedor.
Pero este proceso de participación no puede reducirse a los actores políticos. Los actores sociales y económicos tienen también un importante papel a cumplir, pues su implicación activa en los procesos de decisión es una condición fundamental para la eficacia y la eficiencia de las políticas, toda vez que deben ser garantes del juego limpio y motores de la cooperación de los actores políticos. Para cumplir este cometido, bueno sería apostar seriamente por una sociedad civil impregnada de independencia y capacidad de reflexión y dispuesta a la cooperación y participación activa. Es en momentos como el actual cuando la sociedad civil tiene la oportunidad y la responsabilidad de demostrar su madurez y cundir con el ejemplo.
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Destacados:
“Es el momento de ponerse la ropa de trabajo y empezar a construir el futuro sobre nuevas bases, con responsabilidad para con la sociedad, con sentido práctico, sin dogmatismos y sumando fuerzas”
“Empecemos por aquello en lo que coincidamos, dialoguemos y lleguemos a acuerdos. Recuperemos el auténtico sentido de la política: posibilismo, solución de conflictos y arte de la negociación”
“El Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España están obligados a cooperar, aunque sean de distinto color político, para el bien de nuestra tierra. El PSPV-PSOE y el PPCV deben cumplir una importante labor en la creación de un proceso de diálogo constructivo y deben saber que la sociedad les pide ese compromiso”
“Los actores sociales y económicos tienen también un importante papel a cumplir, pues su implicación activa en los procesos de decisión es una condición fundamental para la eficacia y la eficiencia de las políticas, toda vez que deben ser garantes del juego limpio y motores de la cooperación de los actores políticos”
(040615)-el-mundo_la-comunidad-valenciana-y-las-relaciones-c….pdf
La Comunidad Valenciana y las Relaciones con el Gobierno
/en Empresa y EconomíaAutor: Francisco Pons Alcoy
Fecha: 15 de junio de 2004Medio: El Mundo
El enfrentamiento entre los gobiernos valenciano y central sobre el debate del Trasvase del Ebro, puede generar consecuencias indeseadas. El problema del agua no es motivo para una guerra, sino para unir fuerzas en busca de una solución. Resultaría catastrófico para todos desviar la atención y hacer prevalecer las emociones sobre la razón.
No se entiende la decisión del Gobierno de suprimir el Trasvase del Ebro del Plan Hidrológico Nacional sin explicación y negociación con los gobiernos y colectivos afectados, máxime cuando fue objeto de un largo proceso de conversaciones con organizaciones sociales, económicas y gobiernos regionales que generó múltiples compensaciones para ser aceptado por varios líderes regionales socialistas, alguno con cartera en el Gobierno.
Eliminar de forma tajante un proyecto que suscita tanto debate, confrontación y expectativas choca con el talante de diálogo que Rodríguez Zapatero quiere convertir en principio básico de su estilo de gobierno. El Trasvase es una parte sustantiva de un Plan que adoptó forma de Ley, por lo que su supresión debiera conllevar la eliminación de todo el PHN, ya que en caso contrario se produciría un agravio comparativo entre las regiones afectadas. Es necesario que el Gobierno se replantee cómo actúa en relación con esta parte de España, sin olvidar que el estilo y las formas son fundamentales.
Los ciudadanos de la Comunidad Valenciana, la Generalitat y el Gobierno no debemos olvidar el riesgo de enquistarnos en una guerra por el Trasvase que desviaría atención y esfuerzos para afrontar otros muchos retos. El debate ideal es el de cómo generar, canalizar y gestionar recursos destinados a adaptar la economía y la sociedad a un entorno cambiante y contribuir al desarrollo. En este contexto es más fácil ponerse de acuerdo sobre las soluciones del agua porque se puede evaluar con precisión el valor y coste de oportunidad del Trasvase y sus alternativas.
Hay razones estructurales y coyunturales que aconsejan que el Gobierno preste especial atención a la Comunidad Valenciana y lo haga con una visión más integral y no seccional y desarticulada como está ocurriendo. Tenemos a la vista un evento cuyo impacto y premura de tiempo exigen máxima sintonía y coordinación entre actores públicos y privados, nacionales y regionales, para convertirlo en impulsor del desarrollo. La guerra del agua sería la peor atmósfera para el plan estratégico a diez años que necesita la Copa de América de vela para desarrollar al máximo sus efectos inducidos que afectarán al conjunto de España, como ocurrió con la Expo de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona.
Este evento estará en las plataformas de comunicación de todo el mundo y en estrecho contacto con lo más granado de la élite mundial de los negocios. Pero para su éxito es fundamental el Tren de Alta Velocidad. Una comunicación rápida de la Comunidad Valenciana con Madrid (que sólo será posible cuando el trazado por Cuenca esté finalizado) y Barcelona es vital para crear en el sur de Europa una red metropolitana que sea nodo del sistema global de ciudades y motor del desarrollo, y también como clave de accesibilidad de esta región (para superar una de sus principales debilidades) y un escaparate de sociedad tecnológicamente avanzada que mejore el atractivo de las actividades de alto valor añadido. Es vital para el desarrollo y el Gobierno debe situarlo en el centro de su estrategia.
Además de otras infraestructuras necesarias para la competitividad, los sistemas portuario y aeroportuario y la autovía de Sagunto-Somport, la economía valenciana requiere especial atención del Gobierno para regenerar el tejido industrial ante el cambio en la división interespacial del trabajo. Hay que apostar por la cualificación y sofisticación de la producción y reorganizar el sistema de generación de valor, orientándolo al cliente y sustentándolo en el desarrollo del producto, la investigación, la distribución y el marketing. De cómo se afronten estos retos dependerá el futuro económico.
Por todas las razones, y algunas más, la Comunidad Valenciana, que económicamente resultará perdedora si se elimina el Trasvase del Ebro del PHN, y que afronta retos de gran importancia para la economía nacional, merece una especial atención integral, eficiente y eficaz del Gobierno que satisfaga a los ciudadanos.
(040629)-boletín_la-competitividad-de-la-economía-valenciana….pdf
Nota de Prensa Copa del América
/en Empresa y EconomíaDesde la Asociación Valenciana de Empresarios no consideramos verosímil el que pueda llegar a trasladarse la sede de la Copa del América de Valencia a Barcelona, por las siguientes razones:
1) Por la buena gestión del proyecto que viene realizando el consorcio, y al frente del mismo la Alcaldesa de Valencia y el President de la Generalitat, de acuerdo con lo planificado.
2) Porque estamos convencidos de que el Gobierno de la nación y el PSPV han asumido un firme compromiso con la comunidad valenciana para que la Copa del América en Valencia sea un éxito.
3) Porque la designación de valencia como sede de la XXXII edición de la Copa del América fue una decisión muy meditada, de enorme trascendencia económica, social, política y mediática, y no existe razón alguna para el cambio de ubicación. ACM es una organización seria y responsable que a buen seguro cumplirá con los compromisos adquiridos.
4) Por las ventajas naturales del golfo de valencia sobre otras alternativas, lo que ya se puso de manifiesto en la fase de selección, en la que participaron multitud de ciudades europeas.
5) Por la cercanía en el tiempo del inicio de las pre-regatas, que tendrá lugar en pocos meses.
Desde ave creemos que lo que se necesita ahora es tranquilidad, serenidad y un firme soporte de toda la sociedad valenciana y española al consorcio que está pilotando la gestión del proyecto, ya que esta es la garantía de que la Copa del América contribuya en la mayor medida posible al desarrollo de la Comunidad Valenciana y de España.
040608-nota-de-prensa-reunión-barberá,-camps-y-solbes.pdf
Comunicado de Prensa sobre la Reunión entre R. Barberá, F. Camps y P. Solbes
/en Empresa y EconomíaDesde AVE consideramos fundamental el que haya tenido lugar la reunión de ayer entre el ministro, el Conseller y la alcaldesa de Valencia para despejar cualquier tipo de dudas sobre la continuidad del proyecto y es muestra del interés de las tres partes, Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento de Valencia, de acelerar el proyecto de la Copa del América.
Destacamos la predisposición del gobierno y estamos convencidos de que el vicepresidente actuará con el sentido común que exigen:
1) La relevancia del proyecto y
2) El rol estratégico que la Comunidad Valenciana tiene en el contexto español
Lo importante en estos momentos es que el consorcio sienta el apoyo de toda la sociedad valenciana y española y que se le permita trabajar en un clima de tranquilidad y serenidad, a fin de asegurar el éxito del evento.
040619-nota-de-prensa-derogación-del-trasvase.pdf
El Futuro de la Comunidad Valenciana Necesita de Consenso
/en Empresa y EconomíaAutor: Francisco Pons Alcoy
Fecha: 4 de abril de 2004Medio: Levante EMV – Información
Las elecciones del 14 de marzo han definido un nuevo escenario político. Una nueva visión de cómo hacer las cosas se impone. No entenderlo ni asumirlo podría llevar a una espiral de confrontación y de frustración, que hoy más que nunca no nos podemos permitir los valencianos. El momento electoral ha pasado y lo que el pueblo soberano desea en estos momentos se ha puesto de relieve en la balanza de los votos. Es el momento de ponerse la ropa de trabajo y empezar a construir el futuro sobre nuevas bases, con responsabilidad para con la sociedad, con sentido práctico, sin dogmatismos y sumando fuerzas.
Pasadas las elecciones, que es el momento de los partidos, viene el momento de las instituciones, el de los acuerdos, las decisiones y la acción. En un sistema político-institucional con varios niveles de gobierno (europeo, nacional, autonómico y local), los recursos públicos puestos a trabajar en una región, así como la eficacia y la eficiencia de las políticas adoptadas, dependen del grado de coordinación entre las distintas instancias de gobierno; y la coordinación se sustenta en el diálogo y el acuerdo. Los que dialogan son representantes legítimos del pueblo situados en instituciones públicas, cuya misión es servir a los ciudadanos. El que España vaya a ser gobernada por un partido distinto al que gobierna en la Comunidad Valenciana, en modo alguno tiene que perjudicarnos a los valencianos si la razón social y el diálogo se imponen, como debe ser.
De lo que se trata ahora es de forjar la entente necesaria para que las capacidades de ambos niveles de gobierno y las de la sociedad valenciana como un todo se pongan a trabajar concertadamente para afrontar los retos más inmediatos y visibles que ante sí tiene la Comunidad Valenciana: La Copa América, la implantación de la alta velocidad entre Madrid y la Comunidad Valenciana y el Corredor Mediterráneo, resolver el problema del déficit hídrico, reforzar el sistema portuario de la Comunidad Valenciana, afrontar los problemas de los sectores industriales tradicionales, garantizar la sostenibilidad del sector turístico, abordar los problemas de integración social y laboral y la inmigración, etc. Todos estos problemas y retos hacen necesario un alto grado de comunicación que permita consensuar soluciones, para lo que en muchos casos resultará necesaria la participación de los gobiernos autonómicos vecinos.
Una estrategia que pudiera originar crispación y confrontación por razones de partido sería desastrosa para todos, pudiendo suponer pérdida de oportunidades, frustración y rechazo social frente a la clase política. Pero para avanzar por la senda de la concertación socio-política es necesario expulsar los prejuicios y la tentación de la posesión de la verdad. Empecemos por aquello en lo que coincidamos, dialoguemos y lleguemos a acuerdos. Recuperemos el auténtico sentido de la política: posibilismo, solución de conflictos y arte de la negociación.
Creo que todos estamos de acuerdo con los fines, con los retos antes enumerados; no obstante pueden existir algunas discrepancias en los medios. Reflexionemos, discutamos, busquemos el compromiso y resolvamos el problema con un amplio acuerdo; dicho acuerdo, debe ser comprometido y transparente de forma que se permita a los ciudadanos el realizar un seguimiento en el tiempo de su cumplimiento desde las perspectivas de lo cualitativo y de lo cuantitativo. Ante las nuevas decisiones políticas, que vendrán, ya sean del Gobierno de España o del de la Generalitat, es conveniente abogar siempre por aportaciones y soluciones alternativas y discutirlas con mente abierta y actitud constructiva.
Además, deben buscarse con las administraciones regionales vecinas vías de comunicación y diálogo, con imaginación y pulso firme. Ello resulta necesario porque compartimos con ellas intereses vitales para nuestro desarrollo y una puerta nunca debe cerrarse cuando impide recorrer otros caminos que nos permitirían avanzar.
El Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España están obligados a cooperar, aunque sean de distinto color político, para el bien de nuestra tierra. El PSPV-PSOE y el PPCV deben cumplir una importante labor en la creación de un proceso de diálogo constructivo y deben saber que la sociedad les pide ese compromiso. Tenemos la gran oportunidad de construir una nueva cultura política que incrementaría no sólo la transparencia, sino las competencias y capacidad de afrontar organizadamente proyectos ambiciosos, base de un futuro prometedor.
Pero este proceso de participación no puede reducirse a los actores políticos. Los actores sociales y económicos tienen también un importante papel a cumplir, pues su implicación activa en los procesos de decisión es una condición fundamental para la eficacia y la eficiencia de las políticas, toda vez que deben ser garantes del juego limpio y motores de la cooperación de los actores políticos. Para cumplir este cometido, bueno sería apostar seriamente por una sociedad civil impregnada de independencia y capacidad de reflexión y dispuesta a la cooperación y participación activa. Es en momentos como el actual cuando la sociedad civil tiene la oportunidad y la responsabilidad de demostrar su madurez y cundir con el ejemplo.
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Destacados:
“Es el momento de ponerse la ropa de trabajo y empezar a construir el futuro sobre nuevas bases, con responsabilidad para con la sociedad, con sentido práctico, sin dogmatismos y sumando fuerzas”
“Empecemos por aquello en lo que coincidamos, dialoguemos y lleguemos a acuerdos. Recuperemos el auténtico sentido de la política: posibilismo, solución de conflictos y arte de la negociación”
“El Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España están obligados a cooperar, aunque sean de distinto color político, para el bien de nuestra tierra. El PSPV-PSOE y el PPCV deben cumplir una importante labor en la creación de un proceso de diálogo constructivo y deben saber que la sociedad les pide ese compromiso”
“Los actores sociales y económicos tienen también un importante papel a cumplir, pues su implicación activa en los procesos de decisión es una condición fundamental para la eficacia y la eficiencia de las políticas, toda vez que deben ser garantes del juego limpio y motores de la cooperación de los actores políticos”
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Cambio de Gobierno y Perspectivas Económicas
/en Empresa y EconomíaAutor: Francisco Pons Alcoy
Fecha: 2 de abril de 2004Medio: Empresa y Finanzas
Nada en el nuevo escenario político generado por las elecciones del 14 de marzo hace presagiar consecuencias negativas para la economía real, tanto por el enfoque de política económica que han manifestado los portavoces del PSOE como por las características de los que van a pilotar la nave española en los próximos cuatro años.
El cambio tranquilo que promete José Luis Rodríguez Zapatero, y que avala su trayectoria política, y la confianza que transmiten los máximos exponentes del nuevo gobierno, Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, son buenas garantías de un futuro sin sorpresas ni grandes tensiones. El que el nuevo gobierno no cuente con mayoría absoluta pero sí con un sólido grupo parlamentario que le permitirá negociar con comodidad con otros partidos, refuerza la confianza en una acción de gobierno tranquila y sensata, garantía de estabilidad económica, social y política.
En el ámbito económico, la personalidad de Pedro Solbes, su talante conciliador, su pragmatismo, su experiencia y profundo conocimiento de los mecanismos económicos y comunitarios, así como de los retos que afronta la economía española en el nuevo contexto de la Unión Europea ampliada, constituyen la máxima garantía de una política económica rigurosa, sensata, bien orientada y socialmente bien urdida.
También los principales vectores-fuerza que ya se vislumbran de la política económica del nuevo gobierno vienen a reforzar esa confianza. En primer lugar el objetivo global de asegurar la recuperación económica y garantizar el avance en la senda del equilibrio presupuestario. En segundo término, la apuesta clara por la elevación de la productividad como vehículo de un desarrollo económicamente sostenible. En tercer lugar la priorización de la inversión en capital humano, I+D+i, fomento de la sociedad de la información e infraestructuras como instrumentos para elevar la productividad y avanzar en la competitividad de la economía. La atención a la economía real, con un especial énfasis en la política industrial, y la apuesta por la modernización de las relaciones industriales, son aspectos de gran importancia que también se vislumbran como pilares básicos del nuevo programa de gobierno.
En suma, la etapa que se abre con el nuevo gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero más que suscitar inquietud es portadora de confianza y nuevas oportunidades, base del progreso. Los pilares del programa económico que se ha transmitido responden bien a los retos que, a nuestro entender, afronta la economía española.
(040404)-información-y-levante_el-futuro-de-la-comunidad-val….pdf
Carta de AVE a D. José Luis Rodríguez Zapatero
/en Empresa y EconomíaAutor: Francisco Pons Alcoy
Fecha: 29 de marzo de 2004Medio: El Boletín
Aunque la agenda política del gobierno de la nación debe partir del interés general de España, la mejor manera de servir a éste y legitimar socialmente la política de un gobierno es satisfaciendo las necesidades de los distintos colectivos y territorios que componen la sociedad española. Como no todos los objetivos son alcanzables al mismo tiempo, es necesario priorizarlos en función de la amplitud de su impacto social y territorial, así como de su carácter crítico. Utilizando el doble criterio de amplitud de impacto y carácter crítico de las actuaciones para el desarrollo futuro de la economía valenciana, desde la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) pedimos al futuro presidente del gobierno español, D. José Luis Rodríguez Zapatero que, en estrecha colaboración con el Gobierno de la Generalitat Valenciana y con todo el apoyo que para ello sea necesario por parte del PSPV-PSOE, confiera prioridad en su agenda política a las siguientes acciones:
1) Finalización de las obras y puesta en funcionamiento de la alta velocidad entre Madrid y la Comunidad Valenciana por Cuenca y Motilla antes del año 2007, así como del Corredor Mediterráneo, con el objeto de ampliar el impacto que sobre la economía valenciana y española tendrá la Copa América. La alta velocidad no sólo es vital para rentabilizar dicho evento, sino que constituye un instrumento fundamental para consolidar una red metropolitana global en el sur de Europa y ofrecer a la comunidad empresarial internacional una imagen de país tecnológicamente avanzado y de región bien comunicada con el resto del mundo, que eleve nuestros atractivos para inversiones de alto valor añadido.
2) Garantizar, en el menor tiempo posible, el abastecimiento de agua, en calidad y cantidad, a las áreas deficitarias de la Comunidad Valenciana e impulsar un sistema de gestión y una cultura del uso de este recurso básico que eviten futuros déficits.
3) Consolidar, mediante las inversiones necesarias en infraestructuras y recursos humanos, el complejo portuario Valencia-Sagunto de forma que se garantice su actual liderazgo en el sistema portuario del Mediterráneo Occidental. Paralelamente, es imprescindible eliminar el trato discriminatorio que sufren las mercancías procedentes del centro de España al puerto de Valencia por ferrocarril. Ambas medidas son fundamentales para la competitividad y desarrollo tanto de la Comunidad Valenciana como del centro de España.
4) Promover el desarrollo de un sólido sistema nacional de innovación mediante el decidido apoyo a la actividad de I+D y la integración efectiva del sistema de investigación y formación con el sistema productivo. Esto constituye una condición fundamental para la elevación de la productividad y la creación de un sistema productivo más innovador, flexible y competitivo, capaz de afrontar con éxito el reto de la ampliación de la Unión Europea y la competencia del Sudeste Asiático. Sólo así será posible que los niveles y calidad de vida de nuestra sociedad sigan elevándose.
5) Finalización a la mayor brevedad de la autovía de Sagunto-Somport, con el objeto de mejorar la comunicación entre la Comunidad Valenciana y Aragón, el Norte de España y Francia.
6) Mejora del sistema aeroportuario valenciano y presencia de actores económicos y sociales regionales en sus órganos de dirección, como condición de un servicio más eficaz y adaptado a las necesidades de la economía y la sociedad valenciana.
Por último, solicitamos del nuevo Presidente del Gobierno que se pongan en práctica políticas que permitan elevar la competitividad de nuestros sectores empresariales a través de la flexibilización del mercado laboral, la modernización de las relaciones industriales, la elevación de la cualificación de los técnicos y directivos de las pequeñas y medianas empresas que permitan el crecimiento y por ello la internacionalización de nuestras empresas, la innovación, la definitiva implantación de las nuevas tecnologías y la potenciación de nuevas actividades tecnológicamente punteras.
(040402)-empresa-y-finanzas_cambio-de-gobierno-y-perspectiva….pdf