Al Gore, ex Vicepresidente de Estados Unidos en la era Clinton, ha sido premiado con el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional por su cruzada personal en defensa del ecosistema global amenazado y por la concienciación medioambiental de la sociedad mundial.
La reciente cumbre de París del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático ha concluido que el cambio climático es una amenaza muy grave para la humanidad a la que hay que hacer frente si queremos evitar serias catástrofes y daños irreversibles a los ecosistemas naturales y a las condiciones de vida de las personas. Pero lo más importante es que la inversión a realizar es más socio-política y en inteligencia colectiva que económica, ya que esta se estima en un porcentaje anual inferior al 1% del PIB global.
Y de una cuestión de inteligencia se trata si se tiene en cuenta que aunque el medio ambiente, en el sentido amplio del término, no está inscrito en el registro de la propiedad a nombre de personas concretas, constituye un capital fundamental sin cuya existencia y servicios el capital industrial y humano verían sensiblemente mermada su productividad actual.
Preservar y desarrollar el medio ambiente es, pues, fundamental en buena lógica económica dada su condición de recurso complementario a los otros dos grandes factores de la producción. Dada su condición de bien público es evidente que la atención debemos prestarla colectivamente, pero siendo conscientes, empresarios, políticos y ciudadanos, de su contribución a la definición de ventajas competitivas y calidad y nivel de vida, valores fundamentales de empresas y sociedades.
Y como muestra, un botón.
Pensemos en el valor económico de las condiciones de nuestras playas y de la calidad del medio de nuestros espacios turísticos. Recientemente la Comunidad Valenciana ha sido reconocida con la concesión de 107 banderas azules por la Unión Europea, 95 para nuestras playas y 12 para nuestros puertos. Y debemos felicitarnos por ello, porque de la necesidad se ha hecho virtud.
Si consideramos la cuestión en términos relativos, el logro es aún más relevante, pues esto significa la mejor puntuación de España (51% de las playas con bandera azul, frente al 43% de Cataluña y el 30% de Galicia, la segunda y tercera Comunidades en el ranking nacional), que a su vez es el país con más banderas azules de Europa.
Pues bien, es indudable que este reconocimiento de la atención colectiva a una parte de nuestro entorno costero no sólo nos garantiza mejores condiciones de salubridad, seguridad y accesibilidad a los valencianos que disfrutamos del Mediterráneo, sino que constituye un poderoso reclamo y factor de competitividad para nuestra principal actividad económica, la turística y residencial.
Este importante logro es, sin duda, la consecuencia de una visión y práctica inteligentes de nuestros actores públicos y de nuestros empresarios. Una visión y una práctica que deben ampliarse a otros ámbitos, conservando, mejorando y poniendo en valor otros muchos activos naturales de que tan bien dotados estamos.
Pienso en la necesidad de conservar nuestro rico paisaje, con el manto de verdor, de naranjos en el llano y laderas, los amplios palmerales, y pinos y matorral en el monte (la superficie forestal en la región es del 52%, superior a la española, 48%, y a la europea, 40%), que alegra la vista y eleva el espíritu a lo largo de nuestra geografía, y que constituye un reclamo del que pocas regiones disfrutan.
Pienso en el gran número de parajes naturales protegidos con que contamos (22 que suman casi 179.000 hectáreas protegidas) y que tienen que ser mejorados y disfrutados inteligentemente por los ciudadanos.
Pienso en las agrestes montañas y bellos valles del interior pero tan cerca de la costa (el 25% de la franja costera está totalmente libre de edificación lo que se traduce en más de 120 Km.), que permiten conformar preciosos ramilletes de variedad paisajística y ecológica que hay que gestionar inteligentemente para permitir un mejor disfrute de dicha riqueza y variedad y una oferta a los turistas más diversa y atrayente.
Pero pienso también que aquello que no es racionalmente gestionado con un horizonte temporal de largo plazo, pensando en la creación sostenible de riqueza, puede destruirse y dejar de generar valor y calidad de vida. No se trata de impedir tocar el medio natural, como proponen los conservacionistas a ultranza, pues si así hubiera sido no tendríamos los naranjales y arrozales que nos han enriquecido y caracterizado desde el siglo XVIII.
La cuestión está en que podemos hacer compatible la preservación y mejora de activos ambientales fundamentales y la creación sostenible de riqueza, ordenando bien los usos del suelo, creando ambientes de calidad en la costa, las ciudades, el campo y la montaña, e impulsando nuevas actividades de mayor valor añadido, compatibles con un medio natural rico y complementarias para nuestra oferta actual, como son, por ejemplo, un bien diseñado sistema de puertos deportivos y campos de golf, tan necesarios ambos para nuestra oferta turística, así como nuevos servicios de valor añadido que atraigan a turistas y nuevos residentes permanentes en búsqueda de espacios de calidad.
En definitiva, debemos apostar por un desarrollo sostenible, en el que el progreso económico se refuerza con una mejora del medio ambiente y con la cohesión social y la integración territorial. Así, no sólo conseguiremos construir un espacio más atractivo y habitable, sino generar más riqueza y una economía regional más competitiva y sostenible en el tiempo. En la economía global y del conocimiento la calidad del medio se convierte en una fuerza económica fundamental. Tener esto muy presente, pese a que en el corto plazo puedan no verse resultados, es la clave de una acción económica y política inteligentes, además de responsables con las futuras generaciones.
(080316)-mundo_afrontando-el-cambio-de-ciclo.pdf
Reunión de la Junta Directiva con Juan y Ricardo Costa
/en Empresa y EconomíaEn esta ocasión AVE debatirá con Juan y Ricardo Costa sobre la actual situación económica que atraviesa España y el mundo. Las responsabilidades ejercidas por Juan Costa como ministro y en el FMI nos dan la oportunidad de conocer de primera mano los principales movimientos a nivel internacional.
II Encuentro Economía y Sociedad
/en Encuentros Economía y Sociedad“El fortalecimiento de las instituciones de la sociedad civil en España:Una necesidad improrrogable”
Asociación Valenciana de Empresarios
Círculo de Economía
Círculo de Empresarios
Círculo de Empresarios Vascos
Club Financiero Vigo
Observatorio Económico de Andalucía
El fortalecimiento de la sociedad civil es un elemento esencial para el desarrollo de la calidad del sistema democrático en España.
En la declaración emitida el año pasado por nuestras asociaciones, criticábamos la vocación intervencionista del poder político-administrativo en los ámbitos de la actividad social, en parte por dejación de la sociedad civil, vocación que impide profundizar en la mejora del sistema democrático y en el logro de mayores niveles de bienestar para la sociedad.
Este año hacemos hincapié en el deber que tiene la sociedad civil de crear y utilizar sus instituciones para contribuir a la consecución de los objetivos antes mencionados.
En las naciones más democráticas, la representatividad política plena mediante una creciente participación ciudadana, los medios de comunicación libres y una sociedad civil bien organizada, constituyen los pilares sobre los que se sostiene el sistema social.
Las diversas entidades de la sociedad civil tienen la responsabilidad de contribuir a consolidar las instituciones democráticas, promover la mejora de la actuación pública, particularmente en lo que concierne a los movimientos descentralizadores de la administración y de otras decisiones políticas, así como de contribuir a la acción gubernamental, en las esferas interior e internacional.
Los países anglosajones constituyen buenos ejemplos de sociedades civiles sólidas. Sin embargo, en la mayoría de los países de Europa meridional, incluida España, a pesar de contar con un rico tejido de instituciones tradicionales a lo largo de su historia, existe una más frágil y corta tradición democrática. Esto se traduce en que no haya sido posible el desarrollo de instituciones propias de la sociedad civil tal como las entendemos hoy día y en la misma medida que en aquellos otros países.
La falta en España de una cultura favorable al desarrollo de una sociedad civil queda perfectamente reflejada en los resultados de la encuesta World Values Survey (oleada 1999-2004) según la cual, mientras que en España sólo un 3,5% de los encuestados responde taxativamente que los individuos deberían asumir más responsabilidad en la resolución de los problemas que les afectan, un 19% considera que es el gobierno quien debe hacerlo. En cambio, esos porcentajes se invierten en países como EEUU (18,7% frente a 7,4%), Gran Bretaña (13% frente a 3,1%) e Irlanda (16,1% frente a 4,7%).
Uno de los aspectos en los que se pone particularmente de manifiesto esa falta de tradición en nuestro país, es la escasez de centros de pensamiento independientes con vocación de influir en la vida pública. Esta carencia de convicción en la corresponsabilidad social y política de la sociedad civil es en parte responsable de la fuerza expansiva del poder político.
Por otra parte, podemos observar que, en ocasiones, la participación de las instituciones de la sociedad civil en la cosa pública está condicionada por las Administraciones, otorgando a algunas una representatividad que no se corresponde con su realidad, o rechazando la representatividad de otras más legitimadas. Las subvenciones a las instituciones de la sociedad civil generan clientelismo y propician que esas instituciones terminen dependiendo de los favores del poder político, en lugar de ejercer influencia sobre él.
Solamente con un amplio apoyo de la sociedad civil, puede el poder político acometer los grandes retos que tiene planteados la sociedad española. Para ello, ha de buscarse el equilibrio en el ejercicio del poder político, la estabilidad en las instituciones públicas, la maduración de la conciencia ciudadana y el desarrollo de las entidades de la sociedad civil. A fin de lograr estos objetivos irrenunciables, resulta crucial favorecer el desarrollo de plataformas civiles de encuentro, que induzcan al diálogo y hagan posible el entendimiento, consiguiendo así los más amplios acuerdos sociales. En este ámbito, nuestras organizaciones están asumiendo, desde hace muchos años, la responsabilidad de contribuir al progreso económico, político y social de España.
Se trata, en definitiva, de hacer un llamamiento para que la sociedad civil, por medio de sus instituciones, participe en los procesos de consulta, decisión, gestión y control de las políticas públicas. Para ello es preciso superar la desconfianza y el desinterés que han venido manteniendo -tanto las instituciones políticas como los diversos agentes de la sociedad civil- respecto a la capacidad de estos últimos de actuar y participar en la cosa pública, aprovechando las oportunidades y el potencial que esto supondría para la mejora de la calidad del sistema democrático en España.
Documentos:
Declaración Conjunta II Ecnuentro
Jornada «Principios de Buen Gobierno Corporativo para Empresas no Cotizadas»
/en Empresa y EconomíaEl Presidente de AVE anima
a los empresarios de la Comunidad Valenciana a profesionalizar
sus órganos de gestión y de toma de decisión
En el día de hoy ha tenido lugar la presentación del trabajo “Principios de Buen Gobierno Corporativo para empresas no Cotizadas” en una jornada organizada por el Instituto de Consejeros-Administradores, con la colaboración de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), la Fundación de estudios Bursátiles y Financieros y APD.
En la presentación de la jornada el Presidente de AVE, Francisco Pons Alcoy ha animado a los empresarios de la Comunidad a adoptar medidas para “implantar en sus empresas criterios profesionales de gestión y de toma de decisión”, puntualizando que “hay que ser realista y saber que ello no siempre es fácil”.
El Presidente de AVE ha recordado que “la gran mayoría de empresas de nuestra Comunidad son de un tamaño pequeño o mediano y de carácter familiar lo que en muchas ocasiones impide su profesionalización”.
En todo caso Pons ha defendido la importancia de que “los distintos órganos de decisión dentro de una empresa funcionen, sean eficaces y tengan muy bien definidos sus distintos cometidos”, refiriéndose a la Junta de Accionistas, al Consejo de Administración, a los órganos de dirección (Comité de Dirección, etc.) y a los órganos familiares (Consejo de Familia, etc.), insistiendo en que “muchas veces en la práctica no resulta fácil”.
Para finalizar Pons ha mantenido la “necesidad de incorporar la ética, el rigor y la transparencia en la estrategia y en la gestión de las empresas para generar confianza en el mercado y especialmente a todos los stakeholders y asegurar la perdurabilidad de las empresas”.
En la jornada han participado, además, empresarios como Manuel Puchades, Presidente de EDIVAL y Francisco Juan Ros García, Consejero Delegado del Grupo Ros Casares, y responsables del Instituto de Consejeros como Jesús María Caínzos, Luis. A. Tejada, Marcial Campos y Juan Álvarez-Vijande.
071210-nota-de-prensa-angelica-such.pdf
Jornada «Principios de Buen Gobierno Corporativo para Empresas No Cotizadas»
/en Empresa y EconomíaEl Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A) organiza la Jornada «Principios de Buen Gobierno Corporativo para Empresas NO Cotizadas». Esta Jornada también se ha celebrado en Barcelona, Bilbao y Madrid.
En esta Jornada contaremos con la colaboración de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF), la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) y la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), así como destacados ponentes.
Esta jornada está patrocinada por PricewaterhouseCoopers.
Durante la jornada tendremos la ocasión de conocer de forma práctica como implantar en 3 Fases el Buen Gobierno en empresas No Cotizadas, así como las claves en el gobierno de la empresa y en el gobierno de la familia. Además se expondrán guías prácticas de implantación para el gobierno de la empresa con Consejo de Administración y con Consejo Asesor. Adicionalmente habrá una Mesa Redonda donde se debatiran las virtudes y defectos de las distintas fórmulas de gobierno en la empresa No Cotizada y otros temas relacionados. Como cierre escucharemos, a modo de guía, los aspectos a considerar por un Consejero antes y después de la incorporación a un Consejo de Administración.
buen-gobierno-valencia-sin.pdf
Reunión con diplomáticos de Brasil
/en Empresa y EconomíaInvertir en Medio Ambiente: Una Necesidad para el Desarrollo
/en Empresa y EconomíaAutor: Francisco Pons Alcoy
Fecha: 5 de Junio de 2007
Medio: Las Provincias
Al Gore, ex Vicepresidente de Estados Unidos en la era Clinton, ha sido premiado con el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional por su cruzada personal en defensa del ecosistema global amenazado y por la concienciación medioambiental de la sociedad mundial.
La reciente cumbre de París del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático ha concluido que el cambio climático es una amenaza muy grave para la humanidad a la que hay que hacer frente si queremos evitar serias catástrofes y daños irreversibles a los ecosistemas naturales y a las condiciones de vida de las personas. Pero lo más importante es que la inversión a realizar es más socio-política y en inteligencia colectiva que económica, ya que esta se estima en un porcentaje anual inferior al 1% del PIB global.
Y de una cuestión de inteligencia se trata si se tiene en cuenta que aunque el medio ambiente, en el sentido amplio del término, no está inscrito en el registro de la propiedad a nombre de personas concretas, constituye un capital fundamental sin cuya existencia y servicios el capital industrial y humano verían sensiblemente mermada su productividad actual.
Preservar y desarrollar el medio ambiente es, pues, fundamental en buena lógica económica dada su condición de recurso complementario a los otros dos grandes factores de la producción. Dada su condición de bien público es evidente que la atención debemos prestarla colectivamente, pero siendo conscientes, empresarios, políticos y ciudadanos, de su contribución a la definición de ventajas competitivas y calidad y nivel de vida, valores fundamentales de empresas y sociedades.
Y como muestra, un botón.
Pensemos en el valor económico de las condiciones de nuestras playas y de la calidad del medio de nuestros espacios turísticos. Recientemente la Comunidad Valenciana ha sido reconocida con la concesión de 107 banderas azules por la Unión Europea, 95 para nuestras playas y 12 para nuestros puertos. Y debemos felicitarnos por ello, porque de la necesidad se ha hecho virtud.
Si consideramos la cuestión en términos relativos, el logro es aún más relevante, pues esto significa la mejor puntuación de España (51% de las playas con bandera azul, frente al 43% de Cataluña y el 30% de Galicia, la segunda y tercera Comunidades en el ranking nacional), que a su vez es el país con más banderas azules de Europa.
Pues bien, es indudable que este reconocimiento de la atención colectiva a una parte de nuestro entorno costero no sólo nos garantiza mejores condiciones de salubridad, seguridad y accesibilidad a los valencianos que disfrutamos del Mediterráneo, sino que constituye un poderoso reclamo y factor de competitividad para nuestra principal actividad económica, la turística y residencial.
Este importante logro es, sin duda, la consecuencia de una visión y práctica inteligentes de nuestros actores públicos y de nuestros empresarios. Una visión y una práctica que deben ampliarse a otros ámbitos, conservando, mejorando y poniendo en valor otros muchos activos naturales de que tan bien dotados estamos.
Pienso en la necesidad de conservar nuestro rico paisaje, con el manto de verdor, de naranjos en el llano y laderas, los amplios palmerales, y pinos y matorral en el monte (la superficie forestal en la región es del 52%, superior a la española, 48%, y a la europea, 40%), que alegra la vista y eleva el espíritu a lo largo de nuestra geografía, y que constituye un reclamo del que pocas regiones disfrutan.
Pienso en el gran número de parajes naturales protegidos con que contamos (22 que suman casi 179.000 hectáreas protegidas) y que tienen que ser mejorados y disfrutados inteligentemente por los ciudadanos.
Pienso en las agrestes montañas y bellos valles del interior pero tan cerca de la costa (el 25% de la franja costera está totalmente libre de edificación lo que se traduce en más de 120 Km.), que permiten conformar preciosos ramilletes de variedad paisajística y ecológica que hay que gestionar inteligentemente para permitir un mejor disfrute de dicha riqueza y variedad y una oferta a los turistas más diversa y atrayente.
Pero pienso también que aquello que no es racionalmente gestionado con un horizonte temporal de largo plazo, pensando en la creación sostenible de riqueza, puede destruirse y dejar de generar valor y calidad de vida. No se trata de impedir tocar el medio natural, como proponen los conservacionistas a ultranza, pues si así hubiera sido no tendríamos los naranjales y arrozales que nos han enriquecido y caracterizado desde el siglo XVIII.
La cuestión está en que podemos hacer compatible la preservación y mejora de activos ambientales fundamentales y la creación sostenible de riqueza, ordenando bien los usos del suelo, creando ambientes de calidad en la costa, las ciudades, el campo y la montaña, e impulsando nuevas actividades de mayor valor añadido, compatibles con un medio natural rico y complementarias para nuestra oferta actual, como son, por ejemplo, un bien diseñado sistema de puertos deportivos y campos de golf, tan necesarios ambos para nuestra oferta turística, así como nuevos servicios de valor añadido que atraigan a turistas y nuevos residentes permanentes en búsqueda de espacios de calidad.
En definitiva, debemos apostar por un desarrollo sostenible, en el que el progreso económico se refuerza con una mejora del medio ambiente y con la cohesión social y la integración territorial. Así, no sólo conseguiremos construir un espacio más atractivo y habitable, sino generar más riqueza y una economía regional más competitiva y sostenible en el tiempo. En la economía global y del conocimiento la calidad del medio se convierte en una fuerza económica fundamental. Tener esto muy presente, pese a que en el corto plazo puedan no verse resultados, es la clave de una acción económica y política inteligentes, además de responsables con las futuras generaciones.
(080316)-mundo_afrontando-el-cambio-de-ciclo.pdf